Desde el 2 de agosto se aplican las obligaciones de transparencia del AI Act. Traducido: si tienes un chatbot en la web y no dice que es una IA, hoy estás incumpliendo.
En España vigila la AESIA y puede abrir expediente desde esa misma fecha. Antes de asustarse con el titular de los 35 millones: en pymes se aplica el tramo menor de la multa. El problema práctico es otro. Llega una inspección por otro motivo, una reclamación de un empleado o la auditoría de un cliente grande, y nadie sabe qué IA se usa en la empresa ni quién la usa.
En las próximas semanas te llamarán para venderte «cumplimiento IA». Antes de firmar, pide cuatro cosas por escrito:
1. El inventario primero: qué herramientas con IA se usan hoy, para qué y quién las usa. Si el proveedor no arranca por ahí, te está vendiendo un PDF.
2. Tu función en cada caso: proveedor o responsable del despliegue. Cambia lo que te exigen.
3. Qué te aplica y desde cuándo. Los usos en RRHH o crédito tienen su propio calendario, en diciembre de 2027.
4. Qué queda registrado: el aviso del chatbot, el marcado del contenido generado y la formación del equipo, con fecha y responsable.
Ninguna de las cuatro exige comprar software nuevo.
Nosotros revisamos qué IA usas, qué te aplica y qué no. Si ya lo tienes cubierto, te lo decimos igual y te ahorras la factura.
